Parroquia de Santa María de los Sagrados Corporales de Daroca

Pastoral Sacramental.

PASTORAL DE LA SALUD
Una de las cosas que no puede faltar en toda comunidad cristiana, como familia y pueblo de Dios, es la atención a las personas más débiles y necesitadas: los pobres y los enfermos.
Por ello nuestra Parroquia por medio de su párroco y las religiosas auxiliares de Cristo Sacerdote, visitan, animan y llevan la sagrada comunión a los enfermos y personas mayores que no pueden salir de sus casas.
Esta labor de la pastoral de la salud en nuestra comunidad cristiana necesita ser atendida con mayor generosidad por más personas, por más feligreses para dar una mejor y más amplia atención a nuestros enfermos y personas mayores.

 

LOS SACRAMENTOS
El fundamento de nuestros sacramentos es Jesús, sus gestos palabras a lo largo de su itinerario vital en la tierra. El se encuentra personalmente con las personas, cura, comparte el pan, ofrece a los, pecadores un perdón compasivo. Llega al término de su exi’stencia y acepta una muerte injusta por amor a sus hermanos y a su Padre. Sus gestos son existenciales, expresión concreta de una actitud de amor, de entrega de sí mismo, de desprendimiento, de gratitud.
Los sacramentos de la Iglesia son expresión ritual de lo que Jesús realizó por nosotros. Cristo por su encarnación, es el primer y gran sacramento de Dios, capaz de fundar la Iglesia-sacramento y, en ella, los sacramentos de nuestra salvación.
La iglesia no habló hasta el siglo XII de los” siete “ sacramentos. No es que se los haya inventado a lo largo de ese período, sino que necesitó tiempo para tornar conciencia, bajo la iluminación del Espíritu Santo, de que era en estos siete ritos donde ella expresaba de forma plena su fuerza sacramental a lo largo de la vida de los hombres:

  • Nacimiento a la vida de gracia ( bautismo).
  • Paso a la madurez en la vida de fe (confirmación).
  • Poyecto de vida en común del varón y la mujer, en la íntima comunidad de vida y amor conyugal ( matrimonio).
  • Consagración al servicio de la comunidad, en unión con Cristo-Sacerdote(orden)
  • Alimento espiritual para la vida cotidiana (eucaristía).
  • Pérdida y recuperación de la vida de gracia(reconciliación).
  • Lucha espiritual y gracia para vivir en comunión con Cristo en la enfermedad o en la hora de la muerte ( unción de enfermos).


Para entendernos podemos estructurar los siete sacramentos de la siguiente manera:


Sacramentos de iniciación cristiana
La iniciación cristiana se realiza mediante el conjunto de tres sacramentos: El bautismo, que es el comienzo de la vida nueva; La Confirmación, que es su afianzamiento; y la Eucaristía, que alimenta al discípulo, con el Cuerpo y la Sangre de Cristo para ser transformado en El (Catecismo de la Iglesia Católica. n. 1275)

Bautismo

Es como la puerta de la Iglesia. Por este sacramento el bautizado se convierte en hijo de Dios y comienza una vida nueva.
“Yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo”
La celebración del sacramento del bautizo en nuestra parroquia se realiza principalmente a medio día de los sábados y domingos.

Confirmación

Dios entrega al bautizado el don del Espíritu Santo para que este lo enriquezca con sus dones y carismas y pueda ser testigo de Cristo.
“Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo”.
En nuestra parroquia el sacramento de la confirmación está orientado tanto hacia los jóvenes como a los adultos.

Eucaristía

Es la fuente y el culmen de toda vida cristiana. Nos une plenamente a Cristo y construye la fraternidad cristiana.
“Haced esto en memoria mía”.
Su celebración queda recogida en Horarios. En nuestra parroquia resalta de un modo especial la devoción a la Eucaristía por los Sagrados Corporales.
Los Jueves Eucarísticos también son muy significativos en nuestra comunidad parroquial. Y tienen lugar después de la celebración de la misa de las siete o las ocho de la tarde según se trate de verano o invierno.

Sacramentos Medicinales

El Señor Jesucristo, médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos, que perdonó los pecados al paralítico y le devolvió la salud del cuerpo ( Mc.2,1-12) quiso que su iglesia continuase, con la fuerza del Espíritu Santo, su obra de curación y salvación, incluso en sus propios miembros. Esta es la finalidad de los dos sacramentos de curación: la del sacramento de la Penitencia y de la Linción de Enfermos” ( Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1421).

Reconciliación

Celebración del perdón de Dios. Por este sacramento los cristianos se reconcilian con Dios, con ellos mismos y con la Iglesia de la que se habían alejado por el pecado.
“Dios Padre de misericordia que reconcilió consigo al mundo por la muerte y resurrección de Jesucristo y envió el Espíritu Santo para el perdón de los pecados, te conceda por el ministerio de la Iglesia el perdón y la paz. Y yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.

Unción de enfermos

Es el signo de que Cristo vence la debilidad y la enfermedad de todos los hombres, hasta la muerte.
“Sanad a los enfermos” (Mt. 10,8)
La Iglesia ha recibido esta tarea del Señor e intenta realizarla mediante los cuidados que proporciona a los enfermos y la oración de intercesión con la que los acompaña. Cree en la presencia vivificante de Cristo, médico de las almas y de los cuerpos (Catecismo de la iglesia Católica. n. 1509).
Por esta santa unción, y por su bondadosa misericordia te ayude el Señor con la gracia del Espíritu Santo, para que, libre de tus pecados, te conceda la salvación y te coi en tu enfermedad”.
En nuestra parroquia el equipo de pastoral de la salud, visita y lleva la comunión a los enfermos los viernes por la mañana.

Sacramentos al servicio de la comunidad

El matrimonio y el orden sacerdotal están ordenados a la salvación de los demás. Contribuyen ciertamente a la propia salvación, pero eso lo hacen mediante el servicio que prestan a los demás. Confieren una misión particular en la iglesia y sirven a la edificación del pueblo de Dios . (Catecismo de la Iglesia Católica. n. 1534).

Matrimonio

La celebración de la mutua entrega de la mujer y del hombre bautizados es sacramento o símbolo de la alianza de amor y fidelidad de Cristo a su pueblo. El amor recíproco del varón y de la mujer vive de la gratuidad mutua. Los lazos que los unen son frágiles porque dependen de la libertad.
En el sacramento, Cristo resucitado concede el don del Espíritu Santo a los S como garantía de la fidelidad mutua del varón y de la mujer y gracia para cumplir su vacación respecto a la procreación y educación de los hijos.
El sacramento es signo de la presencia de Dios en el amor y en la aceptación mutua entre el hombre y la mujer expresada en el consentimiento:
“Yo.. .te recibo a ti como esposa, yo. .te recibo a ti como esposo.. y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida.”

Orden sacerdotal

Los que reciben el sacramento del orden son consagrados para, en el nombre de Jesús, ser los pastores de la Iglesia con la palabra y la gracia de Dios.
Cuando los sacerdotes ejercen su ministerio, Cristo actúa por medio de ellos.
El sacramento del orden unge personas y las consagra al servicio comunitario para la construcción del Reino.
“Te pedirnos, Padre todopoderoso, que confieras a estos siervos tuyos la dignidad del presbiterado; renueva en sus corazones el espíritu de santidad; reciba de ti el segundo grado del ministerio sacerdotal, y sea, con su conducta, ejemplo de vida..”.
Y al entregar la patena y el cáliz al nuevo sacerdote, el Obispo dice:
‘Recibe la ofrenda del pueblo santo para presentarla a Dios.
Considera la que realizas e imita lo que conmemoras
y conforma tu vida con el misterio de la cruz del Señor”.

 

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